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DEPORTES El Giro de Italia con los campeones: “Tel Aviv: la final para los velocistas”

giro tel aviv
Adam Smulevich

En la playa de Tel Aviv, se oye ahora la misma incitación que lo empujó hacia las más altas cumbres de los Alpes durante años: “¡Vamos, Gibo!”. Esto es prácticamente pan comido para los cinco veteranos del ciclismo italiano que, estos últimos días, se están levantando muy temprano por la mañana para recorrer por adelantado las etapas del Giro de Italia, que empezará el 4 de mayo en Jerusalén. En el registro civil, “Gibo” está inscrito como Gilberto Simoni, un gran escalador que viene de la región de Italia de Trentino y que ha logrado nada menos que dos victorias y siete podios totales en la competición ciclística nacional. Le gusta mucho el calor y hoy se está bastante bien en Tel Aviv, donde se han registrado unos veinte grados más que en Italia, que, por otro lado, ha sido víctima de la ola de frío siberiano Burian. Mientras pedalea despreocupado, Simoni sonríe y con él sonríen sus compañeros de viaje: Andrea Tafi, de Toscana, Alessandro Ballan, de Véneto, Maurizio Fondriest, de Trentino y Paolo Savoldelli, de Bérgamo. Son estos los campeones que fueron los protagonistas durante al menos dos generaciones y que hoy, por última vez, están llamados a desempeñar el papel de equipo de reconocimiento a lo largo de toda la costa, aunque en momentos distintos. En primer lugar, el programa prevé un pedaleo que inicia en el parque Yarkon, en Yafo, junto con el ex campeón nacional, Niv Libner, y con el director general del Ministerio de Turismo, Amir Halevi. Después, es el turno de Acre y Cesárea, por las que se pasará durante la segunda etapa que comenzará en la ciudad de Haifa. Los cinco ciclistas se sorprenden y expresan toda su emoción al encontrar en la ruta tantas bicicletas y tanta gente residente en la localidad que practica deporte.
Sin duda, en comparación con la primera contrarreloj de la carrera por etapas de Jerusalén, breve pero con muchas desigualdades y altibajos, y con la tercera etapa de Beerseba a Eilat, la más larga y, además, en tierra desierta y desconocida, los 167 kilómetros entre Haifa y Tel Aviv parecen ser más regulares. Se trata de una etapa relativamente sencilla que presenta solo dos irregularidades abruptas a mitad del camino, en el punto coincidente con Zikhron Ya’aqov. Las probabilidades que se asista a un esprint en la llegada a meta son muchas.
En Yafo, algunos periodistas y aficionados acogen a los campeones, que empiezan a conversar con ellos acerca de las perspectivas de la bicicleta en un país que ya han aprendido a conocer y apreciar en sus múltiples facetas. “Pedalear por estas tierras es una experiencia única”, dice Fondriest. Después de un rato para descansar, se vuelve a montar. Tafi, que durante el fin de semana participará en la carrera legendaria Strade Bianche, es el primero que anima a los compañeros: “Chicos, necesito entrenarme. ¿Vamos?”.

Traducción de Anna Pagetti, estudiante de la Escuela Superior para Intérpretes y Traductores de la Universidad de Trieste, de prácticas en la oficina del periódico de la Unión de las Comunidades Judías Italianas.